Un ingeniero industrial de 35 años estaba en la disyuntiva personal: quería tener el género que siempre se sintió parte, pero sin afectar otros aspectos de su vida. Muchas de estas cosas logradas con mucho esfuerzo y que, la ignorancia y la discriminación, podrían borrarlo todo de raíz.

¿Qué debía hacer para atreverse a decirles a sus jefes y a sus compañeros de trabajo, en una empresa en donde nunca ha visto siquiera a una persona homosexual, que es una mujer transgénero? ¿Con qué palabras puede contar su historia?

Esa es la historia de Alesia, un alto ejecutivo de la empresa Cencosud que decidió dar el paso y cumplir con lo que siempre ha sentido. Revisa el reportaje completo de Alesia en Revista Qué Pasa.

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